1/04/2006

La salud del mundo en el año 2005


Cuando se acerca el momento de abrir la puerta, inquietante y esperanzadora, que da paso al año 2006, parece apropiado, en un espacio de reflexiones personales sobre la masiva información que acerca de la salud y el bienestar fluye, día a día, en la web global, resumir, sobre la base de lo más relevante y fiable del año 2005, la situación de la salud en el mundo y sus presumibles tendencias.

En este mundo globalizado, y desde la perspectiva occidental, la profunda brecha existente en el espacio virtual de la red sigue siendo la expresión de la brecha en el espacio real que separa a la RIQUEZA de la POBREZA, un abismo que condiciona problemas diferentes para la salud en cada una de las dos fracciones de este mundo que se postula global y solidario.

EN EL LADO DE LA RIQUEZA predominan los estilos de vida insaludables que condicionan excesos en la mayoría de los individuos que allí habitan: la conjunción de aporte nutritivo excesivo y desequilibrado con una vida sedentaria está provocando una “epidemia” de sobrepeso y de obesidad que se asocia con consecuencias muy negativas, como la diabetes, la enfermedad cardiovascular (hipertensión arterial, infarto de miocardio e ictus), la enfermedad respiratoria crónica y el cáncer. Lo mismo sucede con las adicciones al tabaco (cáncer de pulmón) al alcohol y a las drogas, mientras que, todavía, el sexo inseguro mantiene, a niveles preocupantes, la epidemia del SIDA. A pesar de todo, el aumento de la esperanza de vida en los países ricos contribuye al progresivo envejecimiento de la población con el consiguiente incremento de la demencia y, de modo especial, la enfermedad de Alzheimer, con los problemas familiares y sociales derivados de la pérdida de la independencia vital.

EN EL LADO DE LA POBREZA domina, por el contrario, el hambre y la desnutrición que conduce a la extrema emaciación de millones de seres humanos (852 millones de hambrientos en el mundo, según la OMS), que determina una espantosa mortalidad infantil (5 millones de niños mueren anualmente a causa del hambre), mientras que el sexo inseguro es una vía libre para la expansión incontrolada del SIDA, y la ausencia de condiciones higiénicas (agua escasa e insalubre, viviendas polucionadas) potencia el desarrollo de infecciones ahora paradigmáticas del mundo de la pobreza, como la tuberculosis (el 80% se concentra en Bangladesh, China, India, Indonesia y Nigeria) y la malaria.

Pero, por otra parte, los masivos movimientos de población, unos forzados por el hambre hacia los países ricos (inmigración) y otros por la búsqueda de nuevos placeres hacia los países pobres (turismo de masas y turismo del sexo) condicionan el trasiego de infecciones emergentes, como la gripe aviaria, o la propagación de infecciones sexuales. La inmigración, además, se incrusta en el seno de las ciudades multiculturales de los países ricos como barrios de pobreza.

Bienestar y malestar se reparten a uno y otro lado de la brecha RIQUEZA/POBREZA que divide el mundo, aunque por motivos diferentes: en el lado de la RIQUEZA, a causa de estilos de vida caracterizados por el exceso , y en el lado de la POBREZA como consecuencia de una penuria que condena a malvivir sin esperanza, y a sufrir todas las enfermedades relacionadas con la pobreza extrema .

Para colmo, en uno y otro lado de la brecha que divide al mundo se reparten la polución y el ruido ambiental, el estrés de las relaciones interpersonales, sociales y laborales y la violencia, tanto colectiva como individual, de la que la mujer es la víctima propiciatoria.
Asumidas la vulnerabilidad, el deterioro y la caducidad intrinsecas al ser humano, una vida saludable exige, a nivel individual, buscar y encontrar la mesura entre el exceso y el defecto:

- Para los que viven en el mundo de la RIQUEZA bastaría con aplicar con sensatez las reglas básicas: dieta adecuada en cantidad y calidad, actividades fisica, mental y social regularmente programadas, abstención de sustancias adictivas, práctica segura del sexo, evitación de riesgos ambientales.

- Para los que viven en el mundo de la POBREZA alcanzar los niveles mínimos de una vida saludable depende con urgencia de las acciones solidarias y efectivas que pueda llevar a cabo el mundo de la RIQUEZA (Jeffrey Sacks, El Fin de la Pobreza , editorial Debate, 2005).

6 Comments:

Anonymous raquel said...

Ya no es sólo un problema de salud: es un problema de educación y de cultura. En la mayor parte de los países del tercer mundo la mujer no es más que un objeto de uso diario: hay que realizarles la ablación cuando son niñas, para que no sientan placer, hay que casarlas para poder cambiarlas por una vaca o 2 cabras o directamente prostituirlas para conseguir dinero. ¿A eso se le llama salud? Lo raro es que la mortalidad infantil y juvenil no sea mayor de lo que es. Y digo yo, ¿cómo se acaba con eso?

11:12 AM  
Anonymous patricia said...

salud, riqueza, pobreza, inmigración, globalización. Todos ellos son las grandes plagas del nuevo siglo. O hacemos algo YA o a la humanidad, tal como la conocemos, le quedan los días contados

11:13 AM  
Anonymous Eva said...

Muy bien por Patricia, pero ¿se te ocurre QUÉ podemos hacer? Hacemos donaciones que no llegan a su destino, mandamos alimentos y artículos de primera necesidad que se quedan en el camino, levantamos más los muros de las fronteras o los abrimos del todo, y ninguna de las dos cosas funciona contra la inmigración ilegal, apoyamos la globalización, lo cual supone ventajas pero también grandes problemas. ¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

11:15 AM  
Anonymous patricia said...

la solución vendra sola. o cambiamos nuestra forma de pensar, o la humanidad esta perdida. ella misma se dara cuenta poco a poco de que la situacion es insostenible. pero si no lo hace, tampoco estaremos para contarlo porque nuestro camino nos conduce a la autodestruccion. tu mensaje es muy negativo, hay que ser mas positivo ante la realidad.

8:59 PM  
Anonymous eva said...

Sí, pero que tú y yo lo hagamos no significa que lo haga toda la humanidad. La gente es cómoda y práctica, quieres las cosas ya, al mínimo coste y al mínimo esfuerzo: los recursos no setienen en cuenta, ni los problemas de salud derivados de todo eso. ¿Cómo lograremos concienciar a la gente de todo eso?

9:00 PM  
Anonymous Anónimo said...

La solución vendra sola? En el 1er mundo o se nos obliga a hacer las cosas o cada uno va a la suya. Y si eso le perjdica a los demas pues que arree.
Una solución que permitiria tener ingresos a muchos paises de africa seria levantar los aranceles por exportación de sus productos. Pero eso perjudica a los agricultores de aqui y por eso no se hace.
Pues bien, volvemos al que arreen.

9:00 PM  

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